El pueblo sefardí en tiempos de los Reyes Católicos.

La relación entre los serfadíes y los Reyes Católicos pasó por varias etapas que fueron desde el respeto y la tolerancia hasta la indiferencia y finalmente la expulsión el 31 de marzo de 1492.

Javier Ibáñez Herrero

Durante el reinado de los Reyes Católicos (1469 – 1504) se produjo uno de los hechos más relevantes de la historia de España en los albores de la Edad Moderna, la expulsión de los judíos. La relación con este grupo social y religioso sufrió grandes variaciones a lo largo de los años, pero no debemos olvidar que los Reyes Católicos no pasaron por alto nunca la gran importancia de este grupo para el Reino castellano, tanto a nivel económico como a nivel cultural. Esto se debe a su propia religión, ya que los judíos son el único pueblo al que se le

Banqueros judíos, Cantigas de Santa María, mediados del siglo XIII – 1284.

permitió vivir en territorio musulmán ya que se los consideraba “Gentes del Libro”[1]. Gracias a ello, la cultura del pueblo sefardí durante la Edad Media es considerada una de las más avanzadas y poderosas de Europa debido a que el contacto con el Islam les permitió tener acceso a una gran cantidad de libros y tratados que van desde las matemáticas hasta la medicina o la filosofía. Además, el desprecio de las actividades económicas por parte de los musulmanes[2] hizo que los judíos fueran reclutados para este trabajo lo que repercutió a su vez de manera positiva en su cultura.

Al estudiar la relación entre judíos y Reyes Católicos durante estos años se pueden observar varias etapas con diferentes actitudes de los monarcas respecto al pueblo sefardí. Entre los años 1474 y 1480 encontramos una relación estable y de tolerancia hacia los judíos, debido a su papel clave en la administración del Reino desde un punto de vista económico. Esto provocó numerosos episodios de tensión con la población cristiana desembocando en muchos casos en disturbios con un profundo carácter antijudío. A pesar de ello, en estos primeros años de reinado, los Reyes Católicos, mantuvieron una política de apoyo hacia los sefardíes protegiendo a sus personas y bienes.[3] Por ello, los judíos se pusieron al servicio de los nuevos monarcas ofreciéndoles sus servicios en los ámbitos de las finanzas y la fiscalidad (área en que ya hemos visto que eran muy reconocidos).[4]

Grabado del siglo XVIII que muestra el supuesto martirio del Santo Niño de la Guardia-

El segundo periodo lo podemos establecer entre 1480 y 1492, año de la expulsión de los judíos de la península ibérica. ¿Por qué se ha decidido que 1480 es una nueva etapa en la relación entre sefardíes y monarcas? Pues porque en este año se produce la creación de la Inquisición en España[5] (así como algunos procesos inquisitoriales)[6], se inicia la segregación de los judíos en las ciudades (ya que muchos consideraban que contaminaban con sus creencias la propia fe cristiana, algo que aumentaban si eran cristianos de origen judío), se producen una serie de expulsiones. Todo este proceso vino además acompañado del aumento del antijudaísmo entre las poblaciones de la ciudad, por lo que los ayuntamientos intentaron controlar la situación aplicando y creando leyes que perjudicaban claramente a los judíos de esas localidades. A pesar de estas medidas, muchas voces se alzaron diciendo que no era suficiente, por lo que el 1 de enero de 1483 la inquisición decreto la expulsión de los judíos de la diócesis de Sevilla, Córdoba, Jaén y Cádiz. Pero el mayor cambio se produjo en 1491 cuando una serie de hechos acaecidos en las tierras gobernadas por Isabel y Fernando hace que cobren un gran volumen las voces que optaban por expulsaran de manera definitiva a los judíos de las tierras castellano-aragonesas. Es en este año cuando se produce el proceso inquisitorial del Santo Niño de la Guardía, el que se acusó a un grupo de judíos y judeoconversos del asesinato de un niño en la localidad toledana de La Guardia así como del sacrilegio de formas consagras. Para muchos historiadores este es punto de inflexión que hizo que el 31 de marzo de 1492 se promulgara un edicto por el que los Reyes Católicos expulsaban de sus Reinos a los judíos.

[1] Este término hace referencia en el Islam a aquellos creyentes de las religiones abrahámicas o monoteístas, como es el caso de los judíos.

[2] Los musulmanes tenía prohibido dedicarse a actividades de índole financiera ya que son consideradas como impías. Algo similar ocurría con los cristianos de esta época.

[3]Un ejemplo de ello es que en 1475 los Reyes Católicos actuaron en favor de la comunidad judía de Ávila. Fuente: RÁBADE OBRADÓ, Mª Pilar: “Los judíos en tiempos de Isabel la Católica. Una aproximación de conjunto”. Mar Oceana. Revista del humanismo español e iberoamericano. Nº 9. Madrid: Universidad Francisco de Vitoria, 2001, pp. 107-121.

[4] Aunque es importante indicar que también se establecieron toda una serie de medidas encontrar de su población, como las que se indican en las Cortes de Madrigal de 1476 (señales externas que los diferenciaran de los no judíos, se prohibió que usaran ropajes lujosos, se reglamentaron los préstamos para evitar la usura…) Fuente: Ibidem.

[5] Si bien es cierto que la Inquisición en la Corona de Castilla (en la Corona de Aragón existía desde el año 1249) es creada el 1 de noviembre de 1478 por el Papa Sixto IV en su bula Exigit sinceras devotionis affectus, no empezó a funcionar hasta dos años después, 1480.

[6] Fuente: Ibidem. p. 113

Javier Ibáñez (@Javieribanez93), Redactor y Community Manager de @yolareinaisabel

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